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Mal desempeño = deficiente salud visual

Últimamente ¿has notado que tu hijo tiene dificultad para ver bien? Recuerda que entre más pronto se detecte cualquier tipo de alteración de salud, habrá mayor oportunidad de prevenir e incluso corregir.

Estos días de confinamiento, han permitido darte cuenta, que tu pequeño parece cansado, porque se frota frecuentemente los ojos y pierde la atención fácilmente; probablemente no se trate de un problema cognitivo y la causa sea alguna deficiencia visual.

Retrasos inoportunos

¿Sabías que el 40% de los niños con problemas de aprendizaje, suelen presentar también problemas de visión? Una buena salud visual, es indispensable, igual que una correcta nutrición, para que aprenda fácilmente. Una excelente vista, no sólo será necesaria para seguir las líneas cuando aprenda a leer, también brinda la capacidad de enfocar a varias distancias, lo que le permite descubrir cómo funciona el mundo. Una visión deteriorada, además de afectar la cognición, altera el desarrollo emocional, neurológico y físico, pues limita el rango de experimentación, de acuerdo con Visión & Development Ophthalmology in Development Cooperation.

La Organización Mundial de la Salud, estima que el 30% de los niños en el mundo, requiere de una corrección óptica; así mismo, puntualiza que 120 millones de personas, padecen de discapacidad visual, por problemas de visión no corregidos; también asegura que la mitad de las cegueras en niños se pueden tratar.

Una mala visión, puede conducir a un bajo rendimiento escolar, problemas en su desarrollo emocional y social, molestias de salud física, a largo plazo y hasta pérdida visual. Un pequeño que no ve bien, será menos capaz de aprender a la misma velocidad que otros nenes, lo cual incluso lo desmotivará y bajará su auto estima.

Alteraciones visuales

Essilor México, líder en salud visual, te describe los motivos visuales más comunes, por los cuales un niño suele disminuir su rendimiento escolar:

  • Ametropías, que se presentan como miopía, hipermetropía y astigmatismo.
  • Ambliopía, conocida como ojo flojo.
  • Estrabismo, desviación de algún ojo.

Se estima que uno de cada cuatro niños en México, padece miopía, un número muy elevado, porcentaje que se ha venido incrementando, considerablemente en los últimos años; mientras que la cifra en desempeño deficiente escolar alarma, pues tres de cada 10 niños se enfrentan al fracaso escolar, por problemas de visión, de acuerdo con National Eye Institute.

Signos inequívocos

Difícilmente un niño puede decir a sus padres que no ve bien, pues para él, suele ser normal ver borroso, tratará de llevar a cabo las tareas, pero con un nivel más bajo de comprensión y eficiencia. Estos son algunos signos de alerta de problemas visuales:

1.- Acercarse al cuaderno o televisor.

2.- Parpadeo excesivo y frotarse los ojos con frecuencia.

3.- Dificultad al leer, se distrae con facilidad, ojos rojos o llorosos por las tardes y al finalizar, refiere dolores de cabeza o mal humor, entre otros.

Comúnmente quien detecta estos problemas, es el profesor en el salón de clase. Debido a la contingencia sanitaria, tú como padre de familia, puedes aprovechar la rutina del homeschooling, para observar el comportamiento habitual de tu hijo, durante los períodos de aprendizaje.

Es importante mencionar que en la actualidad los infantes, están en contacto con dispositivos electrónicos, desde las primeras horas del día concentrados en medios digitales. Se ha observado que los pequeños y adolescentes, de seis a 18 años, pasan más de siete horas interactuando con tales equipos y los ojos de los niños, no están completamente desarrollados. El cristalino sigue siendo en gran medida transparente y sobreexpuesto a la luz, por lo cual, demasiada exposición a la luz azul no es nada bueno.

Solución al alcance

Essilor tiene excelentes y variadas opciones, para brindar una visión óptima a los niños, con lentes capaces de filtrar la luz nociva, mientras deja pasar la luz buena, protegiendo sus ojos a corto, mediano y largo plazo, al mismo tiempo que ofrece una visión clara en todo momento.

Dado que los problemas oculares y visuales, pueden empeorar con el tiempo, el diagnóstico y el tratamiento tempranos son esenciales; por ello, se recomienda la revisión visual a partir del primer año y de ahí en adelante, anualmente si no se ha detectado ningún problema visual; para niños con alguna ametropía cada seis meses. Entre más temprano se trate, habrá mayores posibilidades de superación, ya que después de los seis años, la probabilidad de éxito disminuye.

La corrección temprana de la pérdida de visión, así como del rendimiento académico, no solo beneficia al niño, sino que también lograrán impactar positivamente, a las comunidades y economías. Las evidencias sugieren una fuerte correlación, entre el rendimiento académico general de un país y el crecimiento económico, de acuerdo con un informe publicado en Journal of Economic Growth.

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