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La importancia de socializar

Para que tu hijo sea exitoso, no sólo requiere tener habilidades para aprender matemáticas y saber leer, también debe llevarse bien con los demás. Descubre cómo ayudarle en ese proceso.

Por: Alegra Ocampo

Podría parecer que hacer amigos es simple, pero no se nace con ese don, es algo que se aprende y trabaja desde temprana edad. La socialización es una habilidad sumamente importante, pues le ayudará a desarrollar cooperación, intercambio e incluso autocontrol emocional. Los mejores maestros son un grupo de amigos y por supuesto los padres.

Puede pensarse que sólo los infantes experimentan emociones contradictorias, cuando están ingresando a la pubertad, pero no es verdad; entre los dos y cuatro años también, pues todavía no saben controlar sus emociones; por lo que requieren la retroalimentación de otros pequeños, para lograr una resolución de conflictos y autocontrol, sus compañeros del kínder se encuentran en el mismo proceso. Mientras que los papás deben saber transmitirles su experiencia para dotarlos de herramientas emocionales y cognitivas.

Lecciones por aprender

Los chiquitines con la práctica lograrán:

  • Conocer sus emociones y las de los demás
  • Manejar los sentimientos negativos
  • Observar las perspectivas de los demás
  • Mostrar simpatía
  • Cultivar amistades
  • Resolver conflictos sin atacar
  • Ser compresivo
  • Ofrecer ayuda

Pero también tendrá que lidiar con:

  • La dependencia
  • Miedo
  • Ansiedad
  • Frustración
  • Rabia
  • Celos
  • Dolor

Asistencia invaluable
¿Cómo ayudarle?

-A pesar de que debe aprender a ser independiente en este proceso, el apego también será un aliado para resolver problemas sociales y sufrir menos soledad, entre los 24 y 36 meses. La sensibilidad materna es clave para ayudarle a mostrar menos respuestas agresivas, de acuerdo con la investigación Attachment security and parenting quality predict children ́s problema-solving, attributions, and loneliness with peers. Además será más fácil que sea empático, cooperador e incluso que ayude en casos de peligro.

- Cuando veas que se siente triste o enojado, platica y pregúntale que siente, para lograr ponerle nombre a sus emociones. Cuanto más las entienda e identifique desarrollará habilidades sociales, le será más fácil relacionarse y tendrá menos probabilidades de sentirse rechazado, según informes de The Socialization of emotional competence, Handbook of socialization: Theory and Research.

- Conserva la calma. No será fácil cuando se sienta frustrado y responda con rabia. Podrá, incluso, golpear o simplemente llorar sin parar. Debes dialogar e indagar que detonó el capítulo, al aprender a detectar los sentimientos negativos y cómo controlarlos, le ayudará a resolver problemas. Tendrá menos probabilidades de mostrar emociones negativas con otros pequeños, por lo cual será más valorado por otros infantes e incluso será calificado como más competente por los maestros, de acuerdo con el libro Handbook of Preschool Mental Health: Development, disorders, and treatment.

- Explica la disciplina, cuando le informas que existen reglas de una forma calmada, aun cuando se porta mal, tiene resultados positivos; mayores que cuando impones una crianza autoritaria. Un estudio, publicado en Journal of personality and Social Psychology, detectó que los nenes con este tipo de educación en casa, son sociales y existe menos riesgo de que desarrollen comportamientos agresivos.

- Aliéntalo con palabras positivas, pues cuando ponderas sus buenas acciones o actitudes construyes su autoconfianza, por lo que será más cooperativo y generoso.

Recuerda que tú tienes a tu alcance el poder de cultivar un niño feliz, independiente y que sepa socializar, con el fin de que sea exitoso no sólo en la niñez, sino también en su vida adulta.

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