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El regalo de la creatividad

Todos los niños nacen con imaginación y depende de los padres nutrirla, para volverla creativa.

No existen mentes más creativas que otras, tampoco es una cualidad que algunos infantes heredan. Se trata de una actividad dinámica e igual que la inteligencia, puede cultivarse a través de actividades desde temprana edad. Permitir que los infantes usen su imaginación es útil para su desarrollo, les facilita tener una mente abierta y flexible que impulsará su creatividad.

Por: Alegra Ocampo

Los niños desde los dos años y medio pueden entender, la diferencia entre lo real y lo imaginario. La imaginación, es una puerta que al abrirse lo lleva por el camino de la creatividad, el ingenio e incluso le permitirá pensar “fuera de la caja” y tener un carácter flexible. A través del juego salpicado de imaginación y creatividad, aprenderá sobre el mundo. En realidad se trata de una forma de aprendizaje que fomentará el desarrollo cognitivo y social.

Aliados indispensables
Sin lugar a dudas, la imaginación y la creatividad son herramientas que le ayudarán a desarrollar habilidades, como el pensamiento crítico y resolución de problemas. Logrará buscar diferentes soluciones, lo que aumentará su confianza en sí mismo e interactuará con otros niños alegremente, con lo cual se volverá más sociable; se trata de dos habilidades que serán de suma importancia en el ámbito laboral.

Actividades clave
Como ya lo comentamos la creatividad requiere de cuidados, al igual que una planta para crecer. Dedicar tiempo para pasarlo con él y ciertas actividades, son los ingredientes principales para expandir una mente creativa.

Inventar personajes: puede jugar varios roles en diferentes escenarios. Así que literal, jueguen al hospital, el zoológico, la estación de bomberos o la estética. La idea es que ambos tengan una personalidad y que interactúen. Si lo quieres hacer aún más divertido introduce muñecos de trapo o títeres.

Actividades verbales: cantar, recitar rimas y practicar adivinanzas. Nutrirán su mente al tiempo que incrementan su vocabulario y le ayudan a practicar la fonética. Son ideales para practicar cuando salen en auto.

Despertar su vena artística: prueba con pintura de acuarelas, escultura con plastilina o hasta armado de collages. Permitirás que trabaje con sus emociones, mientras desarrolla sus habilidades motoras finas y su coordinación mano-ojo. Además empezará a expresar sus ideas y emociones. Otro beneficio es que impulsa el enfoque y la concentración.

Incentivar su curiosidad: llévalo a paseos al aire libre o a museos, hazle preguntas estimulantes sobre los diferentes escenarios que ven. Servirá para que se atreva a explorar, para que encuentren respuestas en conjunto mientras se divierten. Comenzará a expresarse mientras que logra elaborar mensajes con sus ideas.

Lecturas memorables: transforma las historias, discute otros finales o posibles escenarios con tu hijo. Tomen turno cada uno para inventar otras historias con los mismos protagonistas. Puede ser un buen momento para enseñarle moralejas.

Limitar los dispositivos: teléfonos, tablets, computadoras y televisor, pueden ser aliados del aprendizaje pero pasivos. Así que sólo permite lapsos muy pequeños frente a ellos, sin exceder de una hora. Mejor invítalo a bailar, llévalo a alguna clase de ejercicios que le interesen, mover su cuerpo también es parte del proceso creativo.

Descansar: involucra desde tomar una siesta, hasta que tenga un tiempo sin programación. Recuerda que si lo saturas, se estresará y limitarás su creatividad.

Cultiven todas estas actividades, comprobarás como su mente se expande.

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