fbpx

Cambios en el busto tras la lactancia

En efecto no sólo crecieron durante el embarazo, más cambios le esperan después de lactar al pequeño, conócelos.

Por: Sabrina Zavaleta

Seguro te sentirás orgullosa de lactar al pequeño y ofrecerle anticuerpos, que fortalecerán su sistema inmunológico y promoverán su desarrollo. No hay madre que escatime, en cuanto a los esfuerzos a realizar por su hijo. La lactancia es una clara prueba de ello.

Transformaciones
Después de un embarazo y la lactancia, nada volverá a ser igual para tu busto, pues durante estos procesos se enfrenta a cambios hormonales, metabólicos y estructurales. ¿Quieres saber que les ocurrirá?

Pierden su turgencia: sin importar si eran grandes o pequeños, crecerán durante el embarazo, cortesía de los cambios hormonales, lo que algunas mujeres disfrutan enormemente. Durante la lactancia el volumen puede incrementar por la producción de leche materna. Para adaptarse a estos drásticos cambios los tejidos y tendones cambiaron su forma, lo que influirá potencialmente en la caída y flacidez, una vez que lactancia cesa.

Gotean: en efecto, una vez que termine tu labor de lactar, es probable que tengas pequeñas fugas de leche, pues el conducto mamario tardará aproximadamente 42 días en encogerse tras la lactancia. No debes asustarte, pues simplemente se trata de un ajuste corporal que desaparecerá. Tal vez el uso de un sostén de ejercicio, sea un gran aliado para que la derrama del líquido no sea excesiva.

Grumos en el horizonte: probablemente notes algunos pequeños bultitos mientras estás gestando, se debe al aumento de las glándulas mamarias. Si te sientes preocupada visita al médico para una revisión y valoración. En el caso que dejes de amamantar repentinamente, también se formarán esos ligeros grumos, que deben desaparecer en cuanto tu cuerpo termine el proceso de destete.

Disminuye su tamaño: una vez que la lactancia se detenga, es probable que descubras que tu busto se encoge, es más notorio los primeros días pues la producción de leche está desapareciendo. Es un efecto transitorio, que comienza a ser notorio cuando el bebé entra en el período de la alimentación complementaria. En la mayoría de los casos, es probable queden de su tamaño original antes del embarazo.

Estrías: las venas que eran muy notorias, producidas por un aumento del volumen de la sangre, no serán tan evidentes una vez que dejes de amamantar; sin embargo, si no humectaste abundantemente el área durante el embarazo y la lactancia, es probable que los tejidos se hayan roto y como resultado esas líneas

rojizas, que aparecieron se transformarán en unas blancas. Desafortunadamente llegaron para quedarse.

Pezones estables: es decir, una vez que dejes de lactar ellos también volverán a su tamaño original y su tono oscuro desaparecerá.

Todos estos cambios ocurrirán paulatinamente, no de un día a otro. Aproximadamente les llevará tres meses adaptarse tras el cese de la lactancia. Realmente amamantar es un regalo que puedes darle a tu hijo y estos cambios no deben hacerte cambiar de opinión.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *