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Arriba las defensas

Durante el embarazo el cuerpo es menos eficiente para defender a la madre, de posibles ataques de bacterias. Descubre porque ocurre y cómo fortalecer tu sistema inmunitario.

Por: Emmy Kelly

El sistema inmunológico de una embarazada, se ajustará para evitar que la madre rechace al feto. Recientemente una investigación realizada por the March of Dimes Prematury Research Center at Stanford University, detectó que los cambios están rigurosamente cronometrados por el sistema inmunitario, es decir, siguen un patrón preciso y predecible durante los nueve meses, digamos que es un reloj inmunológico del embarazo.

Detectores en funciones

Probablemente las hormonas sean las responsables de alterar la cantidad, ubicación y actividad de múltiples células maternas, con la única finalidad de proteger al bebé:

- Los monocitos, un tipo de glóbulos blancos se vuelven más activos.

- Los neutrófilos, otro conjunto de glóbulos blancos se multiplican.

- Ambos juegan un papel importante en la protección del cuerpo frente a bacterias, hongos y virus.

- Por su parte las células T, una especie diferente de glóbulos blancos, recuerdan al sistema inmunológico, el peligro ante ciertas sustancias o microorganismos, para que responda rápidamente ante una nueva amenaza del mismo tipo.

- Entre los cambios, también se permite el libre ingreso de nutrientes a través del útero, para que el nene los aproveche.

Vulnerabilidad aparente

Lamentablemente, estas transformaciones del sistema inmunológico, para proteger y optimizar el crecimiento del feto, dejan a la madre vulnerable. Por lo cual es más propensa a los ataques de virus como el de la influenza. La buena noticia es que los cambios, no son permanentes y en cuanto el pequeño nace, el sistema inmunológico se optimiza para volver a actuar, como centinela y exterminar a los virus o bacterias patógenas.

Impulsos para elevar las defensas

Ante la expansión del coranavirus COVID-19, las instituciones de salud recomiendan la prevención como clave. No basta lavarse las manos con frecuencia y de manera efectiva, sino que también sugieren elevar el sistema inmunológico. A continuación algunos consejos para lograrlo:

- Equilibra la microbiota intestinal, en ella habitan una variedad de microbios positivos y negativos, que en balance apoyan funciones de tu organismo como el sistema inmunológico; mantienen estables los niveles de azúcar en la sangre, absorben nutrientes para llenarte de energía e incluso mejoran tu estado de ánimo. El consumo de probióticos y prebióticos mantendrá a raya a las bacterias malas, de acuerdo con un artículo publicado por Natures Reviews Inmunology. Los puedes obtener de la avena, espárragos, alcachofas, puerro y cebolla. No existen riegos de que al ingerir los probióticos en forma de suplementos, se creen malformaciones en el feto o aborto prematuro, de acuerdo un estudio publicado en Official Publicaction of the College of family Physicians of Canada. Pregunta a tu ginecólogo si es posible que los consumas, con la finalidad de que te indique cepas y dosis adecuadas.

- Reduce el consumo de azúcares, pues afectan las funciones del sistema inmunológico; se ha demostrado que bacterias y levaduras, se alimentan de ellos y provocan aumento en la glucosa, lo que a su vez genera incremento de los microorganismos patógenos, en la microbiota intestinal y causan infecciones.

- Duerme, recuerda que tu cuerpo requiere descansar, por lo menos siete u ocho horas, lo cual probablemente sea difícil de lograr en el tercer trimestre. Tal vez una ducha tibia te relaje antes de acostarte, rociar aceite esencial de lavanda en tu almohada también, podría ser un excelente aliado.

- Evita el estrés, pues es enemigo del sistema inmune, cuando el cuerpo detecta el cortisol que genera, crea una respuesta inflamatoria que no sólo afecta las defensas de la madre, también puede interferir en el desarrollo del sistema nervioso y el cerebro del bebé, según un estudio publicado en el Journal of Neuroscience. Así que procura relajarte, apuesta por la meditación.

- Camina al menos por 10 o 15 minutos bajo el sol, para estimular la producción de vitamina D que optimiza el sistema inmune.

- Consume vitamina C, que tienen propiedades antibacterianas. Encuéntrala en cítricos, fresas, kiwi, brócoli y jitomate. El ajo y la cebolla también han demostrado poseer componentes antivirales.

No te preocupes en exceso y disfruta de tu embarazo.

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