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Sobrevive las primeras semanas

Tal vez te parezca que el parto fue más sencillo que empezar con la labor de crianza, tras el hospital. Sobrevive las primeras semanas.

Por: Ida Núñez

Sobrevive las primeras semanas. Recuerda que la perfección no existe y nada te prepara para volver a casa con un bebé, las sorpresas serán tus compañeras constantes, sin importar si ya fuiste madre antes, pues cada parto y bebé son totalmente diferentes. Aunque tu cuerpo no es otro, sí ha experimentado cambios al paso de los años por fluctuaciones de peso y problemas de salud.

La buena noticia, es que nuestras recomendaciones harán la gran diferencia y te ayudarán a transitar por este período memorablemente tranquila. Sobrevive las primeras semanas.

Lactancia nocturna

En vez de saltar de la cama y sentarte para lactar al chiquitín por la noche, prueba a acostarte de lado con tu cabeza sobre una almohada y otra detrás de tu espalda, que te sostendrán suavemente mientras le das el pecho al chiquitín. Te sugerimos iniciar con esta postura una vez que hayas logrado que el nene sujete el pezón y succione correctamente. Incluso es probable que aspire menos aire al beber en esa posición.

Recrea el útero

Para que tu hijo no experimente un cambio brusco del útero, donde se encontraba cálido y confortable, cárgalo con un rebozo. Ninguno de los dos tendrá que esforzarse mucho y se sentirán tranquilos, pues el escuchará el suave latido de tu corazón mientras tu aspiras su especial aroma. Las doulas suelen recomendar esta forma de incrementar el vínculo entre madre e hijo.

Chocolate salvavidas

Tras el parto, se inicia otra revolución hormonal de la mujer y en algunos casos la generación de endorfinas para el cerebro no es tan eficiente, por lo que las emociones pueden desbordarse. Las noches sin dormir se confabulan y es probable que te sientas aletargada. Así que tomar un vaso caliente de leche con cocoa orgánica, puede elevar tu ánimo, llenarte de energía e incluso brindarte una ligera dosis de hierro. En el caso de que estés lactando observa si el nene sufre de gases, vómito, diarrea, insomnio o hiperactividad, podría ser una reacción al cacao, así que ante la aparición de tales eventualidades tendrías que parar el consumo y consultar con el pediatra.

Rutina nocturna inmediata

Sobrevive las primeras semanas. En cuanto se desprenda el cordón umbilical, es momento de iniciar con la rutina para dormir; es decir, entre siete y ocho de la noche báñalo con agua tibia para relajarlo, dale de comer mientras le cantas, masajea suavemente sus piernas y

brazos. Probablemente las primeras semanas se quede dormido mientras está lactando. Las rutinas son importantes para los bebés, pues les brindan seguridad y confianza.

Hidratación intensa

Existe evidencia científica que el aceite de rosa mosqueta, es un aliado para atenuar las estrías pues brinda elasticidad, minimiza cicatrices quirúrgicas y repara los tejidos dañados. Aplícalo en el abdomen, en la cicatriz de la cesárea una vez que cierre y en todo el cuerpo para hidratarlo e incluso úsalo como desmaquillante.

Organiza

Una semana antes del parto, es importante acomodes en tu habitación los elementos que necesitarás para cambiarlo, incluidos productos limpiadores, pañales, ropa y cobijitas; lo que te facilitará estén a la mano y no tengas que correr, mientras tu tesoro llora porque está mojado o tiene frío.

Cabeza al revés

Seguro en ocasiones sentirás que te vuelves loca con tantas cosas que hacer; por ello, es importante tomarte un tiempo para realizar la postura de yoga conocida como perro boca abajo, te llenará de energía. Llevará tu cabeza por debajo del nivel de tu corazón, lo que calmará la mente, pues el corazón se sitúa por encima de la cabeza y el riego sanguíneo se invierte.

Realízala así:

  • Ubica las rodillas y las manos en el suelo, asegúrate que las rodillas estén directamente debajo de tus caderas y las manos bajo los hombros. Separa los dedos de tus manos.
  • Inhala mientras doblas los dedos de los pies hacia delante, y apóyate en ellos al levantar las rodillas del suelo, mientras vas exhalando.
  • Eleva las caderas de forma que tu cóccix y nalgas apunten hacia el cielo.
  • Con una exhalación, presiona la parte superior de los muslos hacia atrás y lleva los talones hacia el suelo.
  • Estira bien los brazos desde las muñecas hasta los hombros y mantén la cabeza entre los brazos en línea con la columna. Lleva los hombros hacia atrás, de forma que la parte superior de la espalda forma una línea recta con los brazos. Tu cuerpo queda como una V invertida.
  • Flexiona suavemente la rodilla izquierda, estira y realiza lo mismo con la derecha. Repite 15 veces, alternando de lado.
  • Si sufres de presión alta, consulta con tu ginecólogo para que te permita realizar la postura.

No olvides descansar, si tu suegra, mamá o persona de confianza te ofrece ayuda para cuidar al pequeño por una hora, sería maravilloso para que tomes una siesta. Sobrevive las primeras semanas.

 

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