fbpx

Sensibilidad extrema

Te damos claves precisas para que el problema no se vuelva descomunal.

La irritación se presenta de dos formas en un pequeño, en el carácter y en la piel. Te vamos a ayudar a desenmarañar ambos casos. La genética, experiencias traumáticas durante el parto y disparos ambientales pueden desatarla desde los primeros meses de vida.

Por: Clara García

Cuestión de carácter

Aunque no lo creas hay bebés que están estresados. Si pensaste que todo sería color de rosa con un chiquitín y que se encuentra lejos de esa sensación, hay algunos factores que detonan ese estado:

- Malestar físico: ante el hambre, el cansancio, el calor o el frío los pequeños se tornan llorones, ya que se genera una sobre estimulación y ellos no saben cómo lidiar con ella.
- Sensaciones tristes: ellos fácilmente perciben el entorno y si su mamá está deprimida es probable que se sienta ansioso.
- Separación: cuando la madre regresa al trabajo o tiene que dejarlo por períodos puede sentirse asustado al estar con otros cuidadores y manifestarlo con llanto.
- El ambiente: no es fácil que se adapten a lugares ruidosos y brillantes, pues son sitios que los molestan y alteran.

Claras señales

Signos inequívocos que demuestran su estrés:
- Movimientos peculiares: sacude las extremidades, se retuerce e incluso arquea la espalda.
- Llanto incontrolable: llora por la sobrecarga sensorial, especialmente cuando está expuesto a lugares ruidosos.
- Problemas al dormir: se despierta constantemente con gritos o llora, por lo que tampoco descansa.

Al rescate

- Está demostrado que los niños cargados con rebozo sobre el pecho o la espalda de mamá, lloran menos y se tranquilizan.
- Cántale, él reconoce tu voz desde el vientre y lo calma, de acuerdo con un estudio realizado en Estados Unidos produce la hormona oxitocina, que se cree está asociada a lazos afectivos y alivia los efectos de la hormona cortisol que genera ansiedad en momentos de estrés.
- Un baño relajante consiste en añadir una o dos gotas de esencia de lavanda al agua, probablemente lo relaje.

A flor de piel

Algunos bebés tienen la piel más sensible, lo cual demuestra que su barrera natural de protección no está en equilibrio y permite que la humedad se escape. Cómo resultado se reseca, se irrita fácilmente, se enrojece, se inflama e incluso produce picazón. En casos extremos genera eczema que agrieta la piel y hasta llega a supurar.

En este caso los culpables pueden ser los cambios estacionales, el aire acondicionado, el sol y los productos que se usan para lavar la ropa o bañarlo.

Atención inmediata
Es vital implementar medidas, además de acudir con el pediatra para una valoración.
- Vigila que el agua del baño no rebase los 34 o 35°C.
- Déjalo que se divierta en la tina, pero no prolongues la limpieza más allá de cinco minutos.
- No lo seques bruscamente ni lo frotes.
- Cuida que sus prendas y las de la cuna estén fabricadas de preferencia con algodón o lino.
- También es importante verificar que los productos de limpieza de la ropa, no contengan químicos agresivos.

Aliados incondicionales
El uso de tratamientos tópicos también es de gran importancia, la línea LetiAt 4 será de gran ayuda:

Ps-gel

- Para bañarlo usa el Gel de Baño Dermograso, limpia sin resecar, alivia el picor y la irritación.

Ps_shampoo

- En el cuero cabelludo aplica Champú, que calma mientras lo lava suavemente, proporciona brillo y evita la descamación.

Ps_facial

- El rostro requiere atención específica, esparce Facial, que refuerza las defensas frente a los agresores externos como frío y contaminación ambiental.

Ps_leche corporal

- Sobre el cuerpo desliza la Leche Corporal, que repara la barrera cutánea y

disminuye el riesgo de sobre infección.

Ps_Intensive

- En caso de erupción recurre a Intensive, altamente emoliente para reducir la sequedad y regenerar la dermis.

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *