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¿Se rompió la fuente?

Es la señal más clara de que se ha iniciado el trabajo de parto, conoce que ocurre para que sepas cómo actuar.

Por: Clara García

Durante el embarazo, el feto se alberga en el útero dentro de un saco membranoso que contiene líquido amniótico, un fluido de tonalidad transparente e inodoro, que lo protege del medio ambiente exterior. En su interior puede mover sus extremidades para un adecuado desarrollo músculo esquelético, mientras que el cordón umbilical flota libremente sin sufrir compresiones y proporciona una especie de amortiguación para evitar efectos traumáticos.

Entre la semana 38 y 42, se espera con emoción la llegada del bebé, aunque no hay una fecha precisa; ya sabemos que el trabajo de parto se desarrolla en un período de 24 horas a partir del rompimiento de la fuente.

Paso a pasito

Todo un proceso se desatará, conócelo:
- Antes de la rotura se expulsa el tapón mucoso, formado por una sustancia transparente, viscosa y espesa que fue la encargada de cerrar el cuello uterino, para aislar al feto de posibles infecciones. No sentirás ningún dolor cuando salga, sólo observarás un fluido concentrado denso, rosa o sanguinolento.
- Es posible que sientas humedad en la vagina o en el perineo. Suele ser constante o en pequeñas dosis y de color transparente, de acuerdo con Mayo Clinic.
- Puede tratarse sólo de orina, que salió porque el útero está presionando la vagina, o por las contracciones Braxton Hicks, que nada tienen que ver con las de parto.
- La fisura se presenta porque se desatan suaves contracciones como parte del trabajo de parto inicial, al tiempo que el cuello de la matriz comienza a dilatarse.
- Todo depende de la posición, si estás acostada probablemente saldrá chorro del líquido y si te encuentras de pie, será un escurrimiento fluido; sin embargo, si la cabeza del bebé obstaculiza la salida, escurrirá lentamente.
- Una vez que se rompe la fuente, los espasmos serán más intensos y disminuirán los lapsos entre uno y otro hasta que el pequeño comience a deslizarse fuera de la vagina.

Diferencias entre orina y líquido amniótico

¿No sabes identificar qué ocurre en realidad?
- Primero acude al baño para evacuar la vejiga.
- Lo ideal es colocar una toalla sanitaria, si está manchada de amarillo, es orina. - Una prueba muy fácil, contrae el suelo pélvico como cuando tratas de evitar ir al baño, si el derrame se detiene, se trata de orina.

- La toalla sanitaria, servirá una prueba para que tu médico pueda realizar el dictamen, que probablemente también, requerirá de exploración fisiológica o una ecografía para verificar el volumen del líquido.
- En el caso de que el líquido tenga una tonalidad de tono verde o café, es inminente la llamada al ginecólogo para que indique el plan a seguir.

Casos especiales

- En ocasiones la fuente se rompe antes de la semana 36, se trata de una rotura prematura de membrana, que probablemente sea ocasionada por una infección intraamniótica, baja de peso y nutrición deficiente, longitud corta de cuello uterino que puede generar infección fetal, maternal o desprendimiento de placenta. Lo ideal es acudir de inmediato al hospital para que el médico tome medidas.
- Cuando las contracciones no aparecen tras la rotura de fuente, es posible que el doctor las estimule, pues entre más tarde el trabajo de parto aumentan las posibilidades de infección para la madre o el hijo.
- Si la cabeza del bebé está encajada en la pelvis, probablemente sea necesario romper la fuente.
- ¿No se ha roto la fuente, pero ya presentas cinco centímetros de dilatación? Será necesaria una amniotomía, en la que usa un gancho delgado de plástico para realizar un pequeño orificio en el saco amniótico y romper la fuente.

Cada de uno de estos escenarios requieren de la asistencia del ginecólogo, no dudes ni por un momento en llamarlo para que indique los pasos a seguir.

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