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¡Listo para dejar el pañal!

¡Listo para dejar el pañal! ¿A qué edad se logra? ¿Cómo se logra? ¿En cuánto tiempo? Son algunas de las preguntas que surgen y que, en muchos casos, presionan a las mamás.

Claudia Rodríguez Acosta, psicoanalista

Uno de los temas que se pueden volver complicados o un problema para los padres de niños pequeños, es el control de esfínteres.

Precisamente es un logro, es poder controlar el cuerpo, es decidir cuándo expulsar y cuándo retener; es darse cuenta que al expulsar pierden algo de ellos, una parte valorada que tienen que dejar ir.

La fascinación por las heces poco a poco se convertirá en asco; por lo cual ciertas conductas que tanto divierten a algunos pequeños (bajarse el pantalón, pedir que alguien esté con ellos en el baño, jugar con su popó, etcétera), se convertirán en conductas pudorosas.

Todo este proceso tiene lugar antes de los cuatro años y hay variaciones de acuerdo a las circunstancias de cada niño.

¿Cuándo está listo para dejar el pañal?

El control de esfínteres es un proceso complejo que requiere cierta madurez neurológica y emocional.

No necesita entrenamientos, ya que al vivir en una cultura con determinadas costumbres y normas, el niño pequeño se irá identificando con lo que papá y mamá hagan, aprenderá a que se hace pipí y popó en el baño, a que las personas grandes no usan pañal, a que la popó da asco y a que hay que limpiarse para poder sentirse cómodos.

Estas y más habilidades se transmitirán sin necesidad de obligar o presionar al niño a repetirlas o a memorizarlas.

Si bien es importante acompañarlo en el proceso y mostrarle cómo usar el inodoro, cómo limpiarse, cómo vestirse, cómo lavarse las manos, etc… el entrenamiento siguiendo un modelo pre establecido no es necesario, cada mamá y cada papá encontrarán la forma más fácil de instruir a su pequeño para que lo logre. ¡Listo para dejar el pañal!

Prohibido forzar

“Entrenar” con modelos rígidos, a veces, puede obstaculizar el proceso de control de esfínteres, ya que forzar las cosas o planearlas de una forma estricta, va a producir ansiedad tanto en los adultos como en los pequeños.

Recordemos que la incertidumbre no nos ayuda al logro de objetivos, sino más bien paraliza y produce caos.

Tácticas facilitadoras

Algunas recomendaciones para las mamás agobiadas por este tema:

  • Todos los niños, tarde o temprano, lograrán controlar sus esfínteres. Sólo es cuestión de tiempo y paciencia. Entre más te agobies le transmitirás ansiedad y eso no servirá de nada.
  • No hay que precipitar los tiempos ni hacer comparaciones. Algunos niños están preparados para controlar a los dos años y medio, otros a los tres y otros más grandecitos.
  • “Entrenar” a los niños muy tempranamente logra el control de esfínteres; sin embargo, esto no es recomendable, ya que pueden sentirse sobre exigidos y ansiosos por temas que aún no corresponden a su edad. Por ejemplo: por el control y la limpieza.
  • Hay que mostrarle al niño dónde y cómo hacer pipí y popó, sin someterlos a rutinas que interfieran con el proceso natural. A veces prácticas como: dejarlos sentados un rato en el baño hasta que hagan, llevarlos al baño cada cierto tiempo hasta que obren, darles un premio cuando lo logran, etc… ayudan a lograr el control. ¿Pero, de una forma rígida y estresante? ¿Por qué hacerlo así si se puede conseguir por caminos más naturales y satisfactorios?
  • El momento indicado para que tu hijo deje el pañal es cuando él te lo pide, o cuando tú se lo sugieras y él lo acepte sin mayor problema.
  • En este proceso es normal y esperado que de pronto se moje o se haga popó; una vez que se logra hay que seguirlo practicando. Entre más grande sea tu hijo mejor lo controlará. A veces, puede haber eventos que lo muevan emocionalmente y provoquen comportamientos regresivos, por ejemplo: una mudanza, una separación o el nacimiento de un hermano. Sé paciente, tu hijo nuevamente podrá retomar aquello que ya había logrado.
  • Ayúdalo a conseguirlo con frases como: qué bien, ya eres un niño grande que no usa pañal; qué bien, le estás enseñando a tu hermanito cómo ir al baño; qué padre que ya no uses pañal, ahora puedes hacer cosas más divertidas porque ya no eres bebé.

Lo importante es hacerlo de una forma lo más natural posible, dándole la bienvenida al niño al mundo de los buenos modales y de las normas sociales.

¡Listo para dejar el pañal!

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