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¡Auxilio a los pezones!

Es común que se agrieten como resultado de la lactancia, te brindamos consejos para resanarlos.

Por: Sabrina Zavaleta

No estás sola, es parte del inicio de la lactancia y es normal que sufras algunas incomodidades durante las primeras tomas, causadas por una infección o por usar incorrectamente el extractor de leche; sin embargo, al paso de las semanas debe disminuir la sensibilidad.

Razones de la molestia

Entre los efectos adversos que las primerizas experimentan se encuentra dolor, grietas, irritación y en el peor de los casos sangrado. La causa más común es que el pequeño no logra el enganche adecuado al pezón, es necesario que lo introduzca en la boca y parte del seno. La postura ideal para lograrlo es con la cabeza inclinada hacia atrás para que presione la barbilla contra tu busto, pero la nariz debe estar alejada.

Otro de los causantes es una posible infección, por la congestión del busto o falta de pericia para usar el extractor de leche.

Al rescate

La buena noticia es que los pezones sanarán con la atención adecuada. Por ello te brindamos algunos consejos para tratarlos:

  • Asegúrate de que tu brasier se conserve limpio y seco.
  • Cambia frecuentemente las almohadillas; elígelas desechables y transpirables.
  • Por las noches duerme con el busto al aire, para evitar que roce con el sujetador o la pijama.
  • ¿Sabías que la leche tiene propiedades antibióticas? Por ello untar tu propia leche en los pezones evita infecciones y cicatriza.
  • Cuando sientas excesivamente duro el busto, aplica compresas calientes y masajéalos para descongestionarlos.
  • Consigue cicatrizarlos con una solución de una cucharadita de sal de grano orgánica disuelta en 100 ml de agua; humedece en ella almohadillas de algodón y colócalas sobre el pezón por 10 minutos.
  • Prueba a efectuar compresas con bolsitas de té verde en el área afectada, sus propiedades astringentes aliviarán el dolor.
  • El aceite de oliva o de coco orgánico son excelentes para humectar y sanar la zona afectada.
  • Probablemente te recomienden aplicar miel, pero no es una buena idea ya que no se recomienda que los bebés la consuman hasta los dos años pues puede contener sustancias tóxicas.
  • Usa protectores de pezón, son útiles cuando están agrietados, pues permitirán que el nene succione y huela tu aroma sin lastimarlos más. En cuanto se cicatrizan es momento de retirarlos para que el bebé lacte directamente del busto.

Es importante que sepas que tu cuerpo regenerará la piel afectada rápidamente, sin importar cuál sea el métod que uses para sanarlos. Así mamá y bebé gozarán de ese ritual único entre ellos.

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