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La magia de una caricia

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Besar, tocar, acariciar a los pequeños es básico para estrechar ese lazo único entre mamá e hijo, el baño puede ser una opción más para fortalecer esa relación.

Por: Ida Núñez

Múltiples estudios demuestran que el toque a un bebé es esencial, desde los primeros momentos de su vida. Al acariciarlo desarrollas tu instinto maternal, mientras que le transmites seguridad, ya que las caricias logran que se sienta cómodo y querido. Estudios demuestran que reduce la hormona del estrés y fortalece el sistema inmunológico del pequeño.

Atención intensiva

Para incrementar ese vínculo tan especial aprovecha el ritual del baño, pues podrás acariciarlo suavemente, mientras fortaleces sus defensas al cuidar su delicada piel y eliminar los agentes patógenos del medio ambiente, gracias a la línea de jabones Ricitos de Oro, que cuenta con una variedad de siete jabones para cubrir las diferentes necesidades de tu hijo:

1. El jabón de manzanilla es ideal para proteger y lograr que su piel quede más suave. Después será imposible que pares de acariciarlo.

2. El jabón de Lavanda y Lechuga, se convertirá en un gran aliado para emplearlo en la ducha antes de acostarlo, ya que además de humectarlo su aroma lo relajará.

3. El jabón de Miel y Argán, una excelente opción para nutrir y suavizar su delicada piel.

4. El jabón Bio Pure, es ideal para emplearlo después de un día en el parque, sus aceites naturales limpiarán a profundidad su delicada piel sin agredirla.

5. El jabón de Avena Coloidal, constituye una solución práctica y eficiente, al incluirlo en la maleta de las vacaciones, para calmar las irritaciones que pueden ser generadas por el sol o algún otro factor del ambiente.

6. El jabón Milk, también es un aliado para hidratar a fondo, lo confortará con su suave toque y el tuyo.

7. El jabón neutro, es la mejor solución para usar en casos de piel sensible que se altera fácilmente por los impactos del medio ambiente, le ofrecerá confort.

Sin lugar a dudas, debes confiar en la línea Ricitos de Oro para cuidarlo igual que tú.

Toque únicos

El contacto físico favorece las conexiones neuronales mientras que segrega oxitocina. Esta hormona regula los estados de tristeza, es la denominada hormona del amor, tiene un efecto calmante en los niños y adultos y aumenta las defensas de forma natural. Así que prodígale muchas caricias mientras lo bañas y al cuidarlo a lo largo del día.

Entre más caricias reciba el pequeño mejor, ya que está comprobado que si no se le brinda una interacción humana adecuada, y especialmente un contacto amoroso, puede deprimirse y tornarse ansioso, lo que obstaculizará su evolución y provocará retrasos en el desarrollo.

Estudios recientes sobre el sentido del tacto revelan que las personas que no son acariciadas de bebés, acarrean carencias afectivas de por vida. Incluso algunos especialistas aseguran que la depresión puede gestarse en edades tempranas, que a la larga generarán un niño violento, antisocial y con un comportamiento compulsivo.

Así que acaricia a tu hijo al despertarlo, mientras lo bañas o al jugar con él, para criar un niño feliz y seguro.

 

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