fbpx

Jugar, un regalo familiar

Sacar al niño interior y jugar todos en familia, beneficia a los hijos, los padres y hasta a la pareja.

Por: Alegra Ocampo

Parece de lo más sencillo dejarse llevar por la diversión, pero las obligaciones del trabajo, la crianza y comprar en el súper complican el asunto, haciendo casi imposible convertirse en Supermán o Mujer Maravilla y correr detrás del rey de la casa.

Piénsalo dos veces

Jugar te permite volver a la niñez, entrar en su mundo mágico, donde siempre serás el súper héroe.

Fomentarás la cercanía y la confianza y hasta te olvidarás del estrés del tráfico.

A través del juego, chicos y grandes logran relajarse y estrechar lazos afectivos entre ellos.

Intercambio de emociones

Cuanto más participen en su mundo los padres por medio del juego, conseguirán que se vuelva cooperativo y todos en su entorno se involucrarán.

Es una excelente idea después de un regaño para disipar la tensión y olvidar el asunto.

Descubrirás detalles que ocurren en su vida e ignorabas, no es casualidad que los psicólogos brinden terapia a los pequeños con juguetes, pues este tipo de herramientas lúdicas reproducen escenas de su vida, afloran emociones que de otra forma no se evidenciarían.

Si lo hacen en casa no tendrán que recurrir a un especialista para saber que pasa por la cabeza del niño.

Facilitas la comunicación al jugar en familia, por el intercambio de emociones o de señales de auxilio.

Lo entrenas en el arte de comunicarse y le brindas confianza, ya que alimentas su sensación de seguridad al dejarlo elegir los juegos o permitirle dar las instrucciones.

Lo mejor, lo alejas del sedentarismo muy frecuente en esta era digital, donde los niños desde temprana edad se limitan a estar pegados a los dispositivos electrónicos.

Mientras fortaleces el vínculo familiar, incluso se disipan las tensiones entre pareja, normales con la pesada carga de la paternidad.

Un compromiso

Olvídate del mundo por unos minutos, no sabes cómo valorará tu hijo que apagues el celular, mientras juegan y le enseñarás la importancia de vivir el presente e interactuar todos en familia.

Tu pareja también lo disfrutará y no sentirá que sólo ella carga con la responsabilidad de crianza.

Prepárate para esa gran cita, pon una alarma en el celular para llegar a tiempo a casa.

Disfruten la aventura usen un disfraz o una máscara para jugar a las

escondidillas, a las luchas o simplemente actúen un cuento.

Deja que dirija, para él es más sencillo transformar el closet en una cueva o encontrar piedras mágicas debajo de la cama, que simplemente son hojas de papel hechas bola o transformar en alien al oso de peluche.

Conviértanlo en una actividad cotidiana, nadie en la familia se negará a la diversión.

Verás que tan pronto acuesten al pequeño, se sentirán calmados y listos para platicar como pareja

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *