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En manos seguras

Tu instinto maternal te ayudará a cargarlo sin lastimarlo y algunos tips, lograrán la proeza.

Es tan pequeño y tan indefenso, además se mueve “desorganizadamente” y seguro piensas que se te va a resbalar. Pero, eso no ocurrirá te lo aseguramos, a pesar de que el entorno en casa es muy diferente al que habitaba en el útero.

Por: Emmy Kelly

Movimientos precisos

Te diremos cómo manejarlo para que se sienta seguro y actúes como una experta: - Lo primero no te pongas nerviosa, él es muy sensible y captará tu estado de ánimo con lo que se tornará inquieto e incluso se pondrá a llorar.
- Imagínate ya no está rodeado de líquido amniótico y ante la fuerza de la gravedad siente que se cae, especialmente si lo levantas rápido.
- Su cuello posee músculos muy débiles, que no le facilitan sostener la cabeza, por ello tú debes hacerlo. Ubica una mano debajo de su cabeza y otra en sus pompis para levantarlo de la cuna o la cama.
- Cuida de sujetarlo de tal forma que no cuelguen sus brazos o piernas, pues eso también le causa inseguridad.
- Siempre trata de acercarlo a tu pecho, el suave latido de tu corazón también lo calmará.
- Cárgalo con el brazo doblado de tal forma que su cuerpo descanse en el antebrazo y su cabeza muy cerca de tu pecho
- También la posición vertical es útil, es decir, recarga su cabeza en tu hombro mientras lo sujetas con tus brazos de las pompis y piernas.
- Al recostarlo, inclínate de tal forma que no pierda contacto con tu pecho y se sienta tranquilo.
- Recuerda acostarlo boca arriba o de lado pero nunca boca abajo.
- Si vas a caminar con él o vas a llevarlo de paseo, lo ideal es hacerlo con un portabebés o el rebozo. Estarás estrechando el vínculo que es vital para su desarrollo.
- Si es un portabebés, vigila que las piernas queden ligeramente flexionadas con respecto a su eje corporal, de tal forma que no le cuelguen. Además de que se sentirá cómodo, evitarás que sufra una displasia de cadera.

Al lactarlo

- Sentarte en un sillón o mecedora será una excelente opción.
- Flexiona tu codo y acércalo a tu pecho, gira ligeramente su cabeza para que pueda coger el pezón.
- Cuando ya seas experta y él logre sujetar el busto fácilmente, acuéstate de lado, mientras él está a la altura de tus senos para que comience a lactar.

Para cambiarlo

- Lo ideal es tener un cambiador, para que no tengas que estar inclinada por demasiado tiempo y que él tampoco se sienta en desequilibrio, cuando lo bajes a la superficie.
- Asegúrate que su espalda esté completamente sobre la superficie antes de empezar a desvestirlo.
- No te voltees y lo dejes sólo pues podría caerse en un segundo.

Con nuestras sugerencias y tu amor, pronto serás toda una experta.

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