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Aprobado en los desafíos del kínder

Recuerda que la capacitación y educación comienzan en casa, al lograr nuevas habilidades le facilitarás su integración en el kínder.

Por: Alegra Ocampo

Los primeros días del preescolar estás nerviosa y tu vástago también, pues además de dejar de verte en todo momento se enfrentará a un nuevo universo. A la larga le encantará y aprenderá como socializar con otros niños, con lo cual desarrollará inteligencia emocional.

Un bachecito en el camino

Antes de que la escuela le parezca divertida, probablemente experimente ansiedad durante la transición. Los síntomas aparecerán a través de una resistencia para irse a la cama, temor a la escuela, rabietas y llanto. Es importante que seas muy paciente, pero firme para lograr que se olvide de la angustia de separarse de ti. En unos días deben quedar atrás dichos signos y si se prolongan más allá de un par de meses, requerirá de asistencia profesional.

Listo para los desafíos

Es importante, le ayudes a desarrollar algunas habilidades que le facilitarán su integración en el kínder, las cuales sentarán las bases para leer y contar en un futuro cercano. La clave es jugar mientras aprende:

- Reconocer su nombre le servirá para identificar sus pertenencias como lonchera, suéter, cubos y materiales escolares. Por las tardes juega con él mientras le enseñas las letras que conforman su nombre, cada que pronuncies una letra prueba a decirle objetos que empiecen con ella. Puedes recortarlas en papel cartulina y luego usarlas para que él las acomode, mientras repiten ambos sílaba por sílaba muy lentamente. Otra opción es adquirir un alfabeto plástico y emplearlo para formar el nombre.

- Destreza con las tijeras, al aprender a manipularlas estará perfeccionando sus habilidades motoras finas, lo que también le permitirá manejar lápices o crayones. Incluso servirá para que practique con su coordinación bilateral; es decir, le facilitará usar ambos lados del cuerpo mientras realiza movimientos separados. Implementa un espacio para recortar, dale hojas de revistas con figura atractivas y después péguenlas en un cuaderno. Le encantará.

- Explícale que deberá tomar turno, en casa forma a todos para recibir su plato con la comida, será una lección muy sencilla pero importante que le brindará una base esencial de convivencia. Otra forma de esperar turno, es hacer una línea afuera del baño para lavarse los dientes. Se divertirá en grande.

- Concentración, será importante pues en la escuela no habrá silencio total. Prueba a jugar con objetos de colores, mientras los nombras o le pides que los

identifique, de fondo debe escucharse música. Servirá también para diferenciar los colores.

- Aumenta su confianza, es indispensable para que adquiera autoconfianza. Pequeñas tareas lograrán grandes avances: permítele se ponga la pijama, le tomará tiempo pero poco a poco lo logrará; darle de comer a los pescados o al gato, lo volverá cooperador y se sentirá importante. Si le pides que ayude, debes ser clara con la indicación, es decir dile: guarda los libros dentro del cajón o saca los zapatos de la caja, no siempre logrará la perfección pues recuerda que está aprendiendo.

- Fomenta su independencia, lo empoderarás para esa nueva etapa, es vital darle su propio espacio para que lo intente. Probablemente si le solicitas guarde las verduras, las tire cuando trate de cargarlas, pídele lo vuelva a intentar, pero no lo ayudes; servirá para que detecte cuanto logra cargar. Sólo vigílalo por si necesita asistencia. La asignación de nuevas tareas es indispensable para su evolución.

Estas recomendaciones son aptas para niños de 24 a 36 meses de edad, tal vez tu pequeño todavía no esté listo para el preescolar, pero sí para adquirir dichas habilidades acordes a su edad.

 

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