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Alimentación, clave en el desarrollo

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¿Sabías que la desnutrición durante el periodo crítico de crecimiento rápido del cerebro puede causar daños estructurales permanentes?

Es común que como madres siempre trates de mejorar la alimentación de toda la familia, desde los más grandes como los abuelos hasta los miembros más pequeños, y si bien cada integrante es importante, los infantes necesitan especial atención para lograr la nutrición adecuada.

Debes considerar que una alimentación deficiente durante los primeros 1000 días, puede generar un retraso en el desarrollo físico y mental de un niño para el resto de su vida, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

De acuerdo con los expertos en requerimientos especiales de nutrición para bebés, Nutricia, los seis primeros meses de vida son cruciales para su desarrollo, en esta etapa la lactancia materna exclusiva, satisface totalmente los requerimientos nutricionales de los infantes.

Transcurrido ese período, se da paso a la alimentación complementaria y con ella el niño puede recibir el primer alimento diferente a la leche materna, hasta que se incorpora completamente a la dieta familiar cerca de los dos años.

Graves repercusiones

La desnutrición durante el embarazo crea problemas, es parte de los primeros 1000 días de vida, y es un período crítico de crecimiento rápido del cerebro que abarca desde el momento de la concepción hasta los dos años,  suele causar daños estructurales, incluyendo la disminución de tamaño y peso de este órgano.

La lactancia materna es la mejor opción para alimentar a recién nacidos y hasta los seis meses de vida. Sin embargo, diversos factores pueden comprometer su administración y poner en riesgo el correcto desarrollo de los pequeños.

Según la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica 2014 del INEGI, el 33.4% de las mujeres de entre 15 y 49 años que no pudieron amamantar a sus bebés argumentó no tener leche. La segunda razón para no hacerlo fue el rechazo por parte del infante, con un 25.9%; y la tercera causa fue que la madre estaba enferma, con un 14.2% de respuestas.

Solución específica

En este tipo de casos en que los pequeños tienen requerimientos nutrimentales especiales, se ha desarrollado alimentación complementaria que se introduce de forma gradual y paulatina en la dieta, integrando alimentos diferentes a la lactancia para satisfacer las necesidades específicas de los menores, de acuerdo con informes del Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia.

Una herramienta para el desarrollo

Alrededor de un 30% de la población mundial de menos de cinco años tiene retraso del crecimiento a consecuencia de una mala alimentación. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, los niños que tienen una nutrición incompleta en los primeros años de vida, pueden tener más riesgo de presentar déficit intelectual, cognitivo e inclusive de comportamiento, a lo largo de la vida.

Si el niño no está bien alimentado durante los primeros años de vida, puede tener efectos profundos en su salud así como en sus habilidades para aprender, comunicarse, pensar analíticamente, socializar efectivamente y adaptarse a nuevos ambientes y personas. Además una buena nutrición es la primera línea de defensa contra numerosas enfermedades infantiles que pueden dejar huellas en los menores de por vida.

Por ello la importancia de cuidar la nutrición durante la infancia, sobre todo en los 1000 primeros días de vida. Las deficiencias nutricionales durante este período representarán un sesgo en el menor para siempre, que afectarán todo su futuro.

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